Strava lanzó en 2009 dirigiéndose a un usuario muy específico: el ciclista serio que entrenaba con un dispositivo GPS y quería analizar sus rutas en detalle. No el ciclista casual de fin de semana. No el principiante. El atleta serio que se preocupaba por los tiempos de segmento, el desnivel y los datos de potencia.
La función "Segmentos" — tramos de carretera definidos por los usuarios donde los atletas compiten por el KOM (Rey de la Montaña) — fue el gran avance del producto. Los segmentos crearon competencia social local sin requerir que existieran amigos en la plataforma. Esto resolvió el problema del arranque en frío de forma elegante: la capa social funcionaba incluso con cero amigos.
El SEO de Strava es un caso de estudio en sí mismo. Para 2020, las páginas de rutas y segmentos de Strava clasificaban para miles de búsquedas locales de ciclismo y running porque la actividad real de los usuarios había creado contenido geográfico genuino a una escala que ningún equipo editorial podría haber producido.